Eres la utopía que más se parece a la realidad,
conoces el valor del silencio, de la soledad,
sabes andar sin zapatos, con sigilo y sin molestar
eres lo más adecuado, cuando toca recordar.
Atinas los pensamientos.
Sin que te de tiempo a pensar,
descubres en un segundo mi alma
sin poderte equivocar.
Callas cuando mi corazón sólo quiere oírte respirar
y hablas cuando mi alma te quiere escuchar.
Te apuras, te escapas y me alegro de que vengas a verme,
te quedas, me abrazas y ya no puedo dejar de quererte.
Me envidia el mundo de que tengo a mi lado
la excusa más feliz de todas para sentirme afortunado
embriagas mis noches con tu sonrisa tímida y piadosa
¡Ya no puedo ser más feliz en esta vida!
... Y no es poca cosa.