El último amigo / Contenido Original (Poema)

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Tú, paciente amigo resignado carente de ritmo,
privado de amor y domesticado.

Me has acompañado tantas veces en mi sosiego
y en mis fuegos alborotados,

he defendido tu causa como tú me has escuchado.

Amigo, que te consumes irremediablemente en la despedida
escúchame otra vez como antes lo hacías.

Esta vez no te obligaré a renunciar a tu vida
prometí no volver a usarte para sanar mis heridas.

Pero es que eres tu, la paciencia que siempre he necesitado
el confidente más joven que muere siempre confesado
la lucecita tenue que espantó la oscuridad,
el aroma frágil que ahuyentó la soledad.

Y ahora necesito el mismo consejo
que me diste años atrás
cuando en minutos dejaste de ser joven
y agonizabas ya muy viejo y me desgarraba el alma por la ansiedad
de creer que una vida larga se puede acortar
y que los dolores de ayer hoy se podían olvidar.

Escucha mis poemas,
que esta vez son más dolorosos
si te sientes bien te enciendo en la noche
y me haces sentir orgulloso
de que vuelvas a mi como en los viejos tiempos a volver a saber
de los demonios que aún llevo dentro.

Amigo, todos los demás que llamaba igual que tu,
se han ido no los culpo,
yo también quise irme pero no me atrevía a cargar conmigo.
Es un viaje muy largo la empresa de buscar un destino.

Ahora, tu, paciente amigo resignado
me acompañas en la soledad de una noche del pasado
cuando la leve brisa no puede ya preservar mis pasos
y tu brillo es en la oscuridad el más anhelado de los faros.

Ya no me queda nada ni ganas siquiera.
Ya no quedan otoños, ni flores para las primaveras,
se fue el encanto de las sonrisas se marchó
el barco donde anclé mis poemas y sus notitas.

He perdido todo, amigo infinito,
como estoy a punto de perderte,
Maldito cigarrillo...

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El último amigo / Contenido Original (Poema) | Ecency