El mundo no gira,
el sol no ilumina,
el aire no sana
y el agua no lava.
El cielo no cobija,
la tierra no sostiene
el árbol no sombrea
el río no termina.
El mar no es inquieto,
las montañas son posibles
el fuego no es incierto
y la historia se reescribe.
Las nubes están secas,
las verdades ya están muertas,
el oro ya no brilla
y los ángeles ya no cuidan.
Las oraciones están mudas,
las plegarias se han cansado,
no hay más ausencia que la tuya
que sólo decadencia ha dejado.
Foto propia