Tengo dos
gatitas, hermanas, locas y juguetenas, saben...me alegran, hacen cosas que no imaginaba y me relaja verlas, además son muy cariñosas y agradecidas, una de ellas estaba abandonada, si dueña enfermó y tuvo que ir a casa de sus hijos y la dejó sola, amarrada y con hambre y yo la traje conmigo y realmente me agradece todos los días mi acción, siempre se acuesta a mi lado y me sigue adónde quiera que voy.