En cualquier caso lo que sí es innegable es lo fértil de su tierra. Basta arrojar una semilla al suelo, regarla y esperar su tiempo respectivo, para ver brotar la plántula y finalmente recoger sus frutos. Porque esta Zona petenece a lo que se conoce como los Valles de Aragua. Bañada por las agua del Lago de Valencia o los Tacariguas.
Platanitos de mi patio ;-)
Palma de Coco, aún recién nacida.
Me gustaron sus formas y colores, así que decidí experimentar un poco con las opciones de mi cámara.
Esa tarde estaba en casa, pensando un poquito en qué compartir con mi comunidad, cuando mi papá me llama para que le ayude a colocar un soporte a una de las matas de plátano, porque tiene una bellota grande ya y se podía partir.
¡Nunca había notado como dentro de esas bellotas se van formando como unos deditos, que posteriormente serán cada mano de cambur o plátanos!
Hasta el plátano que estaba más alto, al cual debimos amarrarle un soporte para que no se cayera, había brotado sólo. Siguiendo el curso natural de su exposición al agua y al sol. Toda una maravilla de la creación, definitivamente.
Ese hombres maravilloso, es mi papá. Ese amor es hacia su esposa (mi mamá) y hacia mí. Busca en medio de la situación adversa que nos ha tocado vivir en mi país, la mejor manera de proveer alimentos para nosotras, su familia.
Nos leemos en la próxima…
We will read each other in the next one
Todas las fotos las tomé experimentando con mi cámara.