La madre se casó con 27 años de edad, pronto se embarazó con un hombre disfrazado de bueno.
Cuando vio a una viuda sola con una hija pequeña, vio que era una buena oportunidad para sus bajos instintos. La señora decía a los cuatro vientos que era una buena madre, por tener a su hija con ella sola y todos la admiraban.
Pero en cuanto se cerraba las puertas de su casa, todo cambiaba. Los monstruos salían en la oscuridad. El nuevo marido llegaba a la habitación de la pequeña una y otra vez cada día.
Hasta que la madre gritó en una noche, que su hombre no estaba en la habitación con ella. Y dijo:
-Ya mejor vete con ella... Cásate y lárgate a vivir con la mocosa
Tristemente ya los ojos de la pequeña ya estaban abiertos al mundo de la gente adulta, y entendió que su madre ya sabía desde el principio que su padrastro quería a las dos. Aun así por ser pequeña creyó en su madre.
Pasaron tres años y los abusos no paraban, pero la pequeña se dijo a si misma que ya no quería ser tocada y para ello le dijo a sus abuelos lo que estaba pasando con su padrastro, pero claro que el abusador y la madre negaron todo. Y eso fue todo lo que hicieron los abuelos. Dejaron al olvido todo...
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Mientras, continuaron con los golpes de la madre. Enojada por su fallido amor a su marido pero ya era demasiado tarde pues ya había una segunda hija de ambos.
Ella celosa por la pequeña que desafortunadamente el padrastro enamorado estaba., siempre se lo dijo el asqueroso a la pobre niña.
Mientras pasaba la vida la niña tiene hermanastros y a ella se los dejaban para que los cuidaran. Tres nacieron y cada uno de ellos pasó en los brazos de la niña. En tan corta edad ya sabía cuidar bebés.
Ya para ese entonces ya no había abusos del padrastro, pero cada vez que veía a la joven preadolescente le decía lo que quería con ella.
Su mamá y el siempre dormían solos en otra casa pequeña que estaba en el mismo terreno. Pero todos sus hijos se los dejaron a la chica.
La primera niña que nació, la niña tenía ocho y así tan pequeña cuidaba de su hermana, luego llegó otro bebé y la niña ya tenía 12 años y la más pequeña de sus hermanos ya contaba la adolescente con 15 años.
Todos durmieron en la misma cama con la adolescente cambiando pañales y haciéndose responsable de sus alimentos porque si no lo hacía le tocaba paliza. Muchas veces vio a su padrastro hablarle al oído a su mamá y como arte de magia era paliza e insultos.
Ya la chica estaba encargada del hogar ya era solo una sirvienta. Pero a los 19 años el padrastro seguía acosándola. Diciendo lo mucho que la amaba, que le hubiese gustado ser su marido. Y lo mucho que le gustaría abandonar a la madre de ella.
Todo eso más los maltratos de su madre terminaron fastidiándola.
En una mañana le pidió a su madre que la escuchara para preguntar del por qué tanto odio a su persona. Por qué la maltrataba. Pero en lugar de tener una buena plática solo la madre se puso de grosera y la corrió. ¿Su motivo? Bueno porque no tiene que dar explicaciones a nadie y el que no le guste como es ella que se fuera de su casa.
Pobre chica... Ahora sí sola y sin nadie que la defienda. Sus abuelos ya no estaban y la familia de su verdadero padre fallecido, nunca la quiso porque le echaron la culpa de que su papá esté muerto por la amante , pues el papá quería divorciarse y al quedar embarazada su madre ya no continúo con el divorcio, como buen caballero responsable. Por la desesperación de estar sola y confundida de lo que sería de su vida se encontró a un chico de su misma edad se casaron pronto y ella quedó embarazada. Quizás piensen que está vez sería feliz... Pero lamentablemente no.