Hace unos meses atrás, cuatro para ser exactos, deje mi país Venezuela, pero no por la crisis que actualmente se vive ahí; salí para reencontrarme con el amor de mi vida. Esta persona es parte de mi desde hace nueve años.
En el momento que entró a mi vida todo comenzó a ser diferente, tuve la oportunidad de aprender un sin fin de cosas.
En el año 2015 nuestra relación se termino, y fue lo mejor que nos pudo pasar. En este tiempo de ruptura yo crecí como persona, madure, incluso pude aprender a conocerme y entenderme, viví lo que suponía quería vivir, todo esto fue necesario para darme cuenta y entender que era lo que quería y que no quería, quien quería ser y quien no quería ser. Fue un proceso de sube y baja, de mucho esfuerzo por crear mi mejor versión.
Luego de 3 años me vuelvo a conectar desde otro nivel, otra visión, otro sentir con esta persona. Realmente jamás nos separamos, el contacto se mantenía pero no expresábamos nuestros sentimientos en común.
En diciembre del año pasado nos dimos la oportunidad de decir aquello que en su momento decidimos callar, y fue ahí donde logramos ver que realmente nos amábamos y que quizás era el momento preciso para cumplir un sueño: “crear un hogar”.
Fue así como decidimos que yo saliera de Venezuela y viniera a Colombia. No ha sido sencillo, pero me lo he gozado al máximo. Adoptamos una perrita, compartimos día a día y nos expresamos todo nuestro amor. En las diferencias buscamos un punto medio y trabajamos la tolerancia, el respeto, el dialogo y la confianza. Todo parte del amor que sentimos y del compromiso que adquirimos al estar juntos.
Cuando realmente quieres algo tienes que ser fiel a ello, fiel a ti mismo, a tu deseo, a tu sueño, es en ese momento donde todo fluye para que crezcas en pro de eso. Es aprender a decir: “no" cuando debes decirlo sin miedo al que van a pensar o decir, como van a reaccionar, que va a pasar etc, es expresar lo que sientes, sea positivo o negativo. Es ser tu mismo en todo momento, es dar tu mejor cada día. Es aceptar que eres diferente a esa otra persona, es aceptar que esa persona tiene sus propias maneras de ser, que al igual que tú es un ser autentico, es respetar los silencios, los espacios, es tomar decisiones en conjunto, es celebrar los éxitos del otro, es impulsarlo a creer en si mismo, es cuidarle, es escuchar atentamente no solo las palabras si no también sus gestos.
Vivir en pareja no es fácil, pero es divino.
Pensaran: "pero si solo llevas cuatro meses”, pues para mi estoy construyendo la base de mi hogar, y es así como creo que debo hacerlo. De aquí a unos meses les iré contando como va la creación de mi sueño.
Y hasta acá dejo mi historia de hoy, si quieren saber mas de mi déjame sus preguntas en los comentarios.
Desde mi amor para ustedes un beso enorme y mil bendiciones, feliz noche.