Me encontré casi que por mera casualidad a Mailen, si bien ha sido una amistad extraña que por cierto, no se si vuelva a ver pronto, pasamos momentos cheveres que no negaré que fueron agradables.
Los momentos bonitos se deben recordar así, como regalos de la vida, y esto es uno de esos momentos.
I met Mailen almost by pure chance, and although it's been a strange friendship—one I don't know if I'll see again anytime soon—we had some great times that I won't deny were enjoyable.
Beautiful moments should be remembered as gifts from life, and this is one of those moments.