Pincelada de domingo.
Es domingo, bello día
de adorar al Señor nuestro
que es nuestro guía y maestro
en cualquier camino o vía.
Quisiera en mi poesía
pincelar cosas hermosas
como nubes, como rosas
y los adornos del cielo
cuando exhiben bello vuelo
pájaros y mariposas.
Tiempo de literatura
estética para el alma
y elogio para la palma
de vaivén y donosura.
El paisaje es hermosura
plasmada por el pintor
con pincel multicolor
y la más fina paleta
con que se inspira el poeta
en letras de puro amor.
Pasaje dominical
nos conduce a la belleza
con que la naturaleza
tamiza todo cristal.
El ritmo de un madrigal
el corazón extasía
y la pluma a él se alía
para hacer una canción
de loa y adoración
para el Rey de la alegría.
Este domingo cantamos
con total algarabía
fervorosa melodía,
y del mundo somos amos.
Este domingo sintamos
la más divina presencia
que con la jugosa esencia
nos va impregnando por dentro
porque Él es el epicentro
de la bonita existencia.