La mañana.
Mi mañana es concierto de turpiales,
de gallo que entusiasma en la alborada,
de pájaros en la alegre enramada
y variación de criollos animales.
En el fresco verdor de pastizales
desfilan mariposas y, confiada,
la gallina de oscuridad cegada
pica la tierra y hasta pedregales.
Se fue la madrugada y viene un día
que impregnado estará de algarabía
al emitir el sol cada destello.
Y yo que ante ese sol subo mis brazos
pido iluminaciones en mis pasos
y me acompañe siempre mi Dios bello.