Imagen de cuando la profesora Linda Mora y @lecumberre quedaron campeones el 18 de marzo de 2018 en Maracay estado Aragua, torneo invitacional de docentes jubilados.
Me fascina el dominó
desde que estaba pequeño,
que mi padre me enseñó
con entusiasmo y empeño.
Dos, tres o cuatro rivales
se reúnen en la mesa
y juegan siendo cordiales
sin enojo y sin tristeza.
Son ciento sesenta y ocho
tantos que posee el juego,
y causan más de un trasnocho
en las partidas de fuego.
De cuatro a siete de un palo
se denomina violín,
pero con un juego malo
es difícil un buen fin.
Doble seis es la cochina
y esta tiene doce tantos
que los nervios nos calcina
y nos proporciona espantos.
En los tiempos de alharaca
fue famoso de verdad
El Tigre de Carayaca
por su gran genialidad.
En cuanto a las dinastías
se nombra la raza fina
que tienen en estos días
los de familia Marquina.
Se necesita talento
y mucha concentración
para darle movimiento
al juego en combinación.
Cuando a varias fichas das
y es juego enrevesao
se comenta que tú estás
jugando "caracoliao".
El terrible el egoísmo
y, en general, mal resulta
al jugar para uno mismo
y al rival tantos abulta.
El "mache" es tres para dos
y el primero es "chico alante",
lo cual influye en la voz
de una manera importante.
Hay quienes tiran bien dura
la piedra con la jugada
y hacen que mucha bravura
se pinte en la otra mirada.
En distintas ocasiones
malos a buenos "dan muerte",
porque en esas situaciones
influye la buena suerte.
A todos les recomiendo
con todo mi corazón
que al dominó vivan viendo
solo como diversión.