Duleyvis.
Tal vez fue en 1990 cuando me desempeñaba como instructor de educación musical, en uno de los preescolares más lindos y llamativos que he visto en mi vida, y contaba con matrícula de 120 niños de 3 a 5 años. Era el jardín de infancia La paraulata, con dependencia de la Fundación del Niño Guárico de entonces.
En ese año escolar nos llamó la atención a los docentes, una muchachita que, por su hermosura, sobresalía entre las niñitas de segundo nivel. Su nombre era Duleyvis Zerpa, y era una preciosa morena de ojos negros, y de aspecto tranquilo, y de 4 años.
Nunca dejé de aprovechar los atributos y cualidades de esa niña, y fue ingresada al conjunto navideño del preescolar y al Gran desfile de modas de fin de año del jardín de infancia La paraulata, donde lucía vestidos multicolores, sombreritos o conjuntos.
Con el tiempo, y las vueltas que da la vida, duré como 20 años sin verla, pero hace unos 3 me la encontré en los juegos interdocentes que en el mes de julio, se realizan en San Juan de los Morros. ¡Duleyvis se había graduado de profesora! Mi misma profesión. ¡Y representaba a la escuela Francisco Aranda!
Un baño de nostalgia se me deslizó por la piel del recuerdo. Y le he dicho a Duleyvis que, aunque sea mujer, madre y maestra, siempre la veré como la hermosa niña alumna que fue en el preescolar.
En los juegos interdocentes, hago de comentarista o narrador de kickingbol, y me causó gracia una vez que se plantó en el home, y anuncié:
_¡Ahora, el turno es para la docente Duleyvis Zerpa! Creo que ella defendía la primera base.
Fue emocionante.
¡Cuánto agradecimiento a Dios por los sucesos que acaecen en la vida!
Hoy después de unos cuantos años, es agradable conversar con ella por las redes.
Le pido a Dios que le dé vida saludable, bienestar y dicha cada día.