Despertar a tu lado.
Hoy amanecí con ganas
de tenerte entre mis brazos,
y tocar con suavidad
tus mejillas y tus manos,
también de mirar tus ojos
y darte un beso en los labios,
pero hay un inconveniente,
y es que de ti estoy lejano.
Con muchas ganas estoy
de estrecharte con cuidado
para que tu piel de seda
me cobije muy despacio,
y sienta que te recuestas
con insinuante entusiasmo
mientras te digo palabras
de poeta enamorado.
Para mí, un amanecer
tiene gran significado
si al despertar, tu mirada
me das de vivos ojazos,
porque no hay nada más bello
que con el nuevo sol blanco
busque con afán preciso
¡y te encuentres a mi lado!