Manifiesta tu deseo
de vivir cada momento
mostrando mucho contento
sin reserva ni rodeo.
La existencia es un trofeo
que Dios nos dio en su bondad
y hay que luchar en verdad
por mantenernos arriba
con una llama muy viva
y ardiente de sanidad.
Mantén tu optimismo en alto
aunque haya experiencias malas
y a la gente le regalas
una sonrisa en un salto.
Que jamás te encuentres falto
de una palabra de aliento
y que cada movimiento
que exhibas sea entusiasta
porque el cuerpo se desgasta
con mucho padecimiento.
Lleva siempre la firmeza
a lo largo del sendero
y al despertar, lo primero
es ver de Dios la grandeza.
Llena tu alma de pureza
y ve siempre hacia adelante
porque lo más importante
para el Señor es tu calma,
por lo cual tienes un alma
para adoración constante.
No te rindas, la esperanza
debe en ti prevalecer
y a todos debes querer
sin mezquindad ni tardanza.
Entre espinales avanza
por tu ruta a la victoria
y Dios te dará la gloria
en la vida cada día
porque es tu perfecto guía
lleno de afán y de euforia.