Para crearnos una reserva de gracia divina debemos rezar con frecuencia, mantenernos íntegros y ser agradecidos, tener una reserva de gracia divina nos permite alimentar nuestro espíritu siempre que lo necesitemos para enfrentarnos a un problema, sea de salud, de trabajo o de relación con los demás, todos los días tomaremos alguna decisión que nos cargue de energía espiritual y nos permita crecer en fuerza y en convicción.
La oración sirve para hacer frente al miedo, y la culpa y la manipulación pueden convertirse en un capital espiritual diciendo la verdad y dando gracias por la bendición de la vida,la tinta roja del déficit energético se transformará fácilmente en la tinta negra de nuestra cuenta corriente de gracia divina cuando volvamos la mirada hacia los ángeles para pedir su ayuda.