Existo, luego continúo
el simple hecho de existir es ya
un reto ante las fuerzas que se
oponen a que vivamos nuestra propia
existencia, a veces actuamos contra
la fuerza de una historia personal que
nosotros mismos hemos creado, pero
la peor fuerza es que otros quieran
cambiarnos porque se sienten
desafiados por nuestra forma de ser
nuestro impulso innato hacia la
libertad nos hace más fuerte cuando
nos obligan a ser diferentes de lo
que somos en realidad.