EL ANCIANO

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En una pequeña estancia, a unos 10 kilómetros de la carretera que daba camino hacia unos pueblos aledaños, hubo un suceso bastante desagradable para aquellos tiempos.

Florentina, la única sobreviviente da testimonio de lo sucedido en el año 1994.

Comenta que ella vivía con su padre y sus dos hermanos, ya que su madre había fallecido culpa de un largo cáncer.

Era una tarde nublada y con mucha neblina en los alrededores.

Estaban todos tranquilos, el padre de Florentina estaba cortando leña junto a uno de los hermanos de ella. Y de la nada, en la lejanía se ve a un anciano caminando hacia la casa de ellos. El padre quedó perplejo, ya que su estancia estaba en medio de la nada, y lo único que se le ocurría era que ese anciano había quedado varado con su auto en la vieja carretera.

El anciano al llegar hasta donde estaba el padre y el hermano de Florentina, les comentó la situación. Les dijo que estaba junto con su familia y que su auto se había salido de la carretera. Estaba pidiendo ayuda para poder empujarlo hacia el camino, y asi volver a su viaje, ya que él estaba solo con su mujer y dos nietas que obviamente no podían mover el remolque.

El padre de Florentina sin dudar le dijo a su hijo que lo ayude, y así los dos se fueron junto con aquel anciano.

Pasaron unos horas, y justo cuando estaba cayendo el sol, el segundo hermano de Florentina ve a aquel anciano nuevamente caminando hacia la estancia, y un poco aturdido se pregunta por su padre y hermano. Le avisa a Florentina que se quede dentro de la casa, y sale a esperar al anciano.

Cuando llega, le pregunta por su padre y hermano, a lo que el anciano le dice:

–" Compañerito, su padre y su hermano me mandan a buscarlo a usted, ya que no pueden empujar mi auto hacia la carretera. Está muy atracado en un poco"

El hermano de Florentina sin pensar decide acompañarlo, ya que se hacía tarde y no quería que su padre y su hermano demoren más.

Florentina ve pasar las horas, ya eran cerca de las 11 de la noche, y aún no había novedades de su padre y familia. Una hora más tarde, ya a la medianoche, tocan su puerta... Ella queda en silencio, y al pasar unos segundos golpean más fuerte la puerta. Florentina pregunta:

–" Papá, eres tú?"

–" Si, soy yo, hija. Ábreme la puerta"

Florentina se da cuenta que no era la voz de su padre, y corre hacia su habitación para esconderse, ya que estaba asustada. Los golpes cada vez eran más fuertes, parecían que iban a tumbar la puerta en cualquier momento. Luego de una hora los golpes cesaron. Florentina se quedó dormida.

Esa niña, hoy ya una mujer con 34 años, cuenta que su familia nunca más volvió. Que ella los esperó casi dos semanas enteras, pero que nunca supo nada de ellos.

Todas las noches le golpeaban las puertas, sin embargo ella jamás abrió.

Un vecino, una mañana la encontró y notificó a la policía local de un pueblo.

Ella dice que hasta el día de hoy, todas las noches, le golpean la puerta, pero que ella no quiere abrir porque sabe que se trata de aquel anciano, ese que se llevó a toda su familia.