Un día de excursión a la Reserva Ecológica Siboney-Juticí./A day trip to the Siboney-Juticí Ecological Reserve.
Hola amigos de Hive!
Como cada viernes hoy realizamos en nuestra Institución Educativa el día de explorador.
En este día los niños realizan diferentes actividades .
Este pequeño grupo de pioneros decidieron tener un contacto directo con la naturaleza,así que nos fuimos con ellos a realizar una excursión a la Reserva Ecológica Siboney - Juticí.
Este sitio queda relativamente cerca de nuestra escuela y como el día estaba nublado la caminata fue bastante agradable.
Desde que empezamos a ascender la loma los niños se veían con mucho entusiasmo por la aventura que les esperaba.
Nuestra primera parada fue en una cueva llamada por todos la Cueva del Muerto.
Para llegar a la cueva tuvimos que descender con mucho cuidado por un sendero rodeado de ramas ,árboles y rocas.
Al estar en la entrada de la cueva fue muy grande su asombro y algunos tuvieron dudas sobre si entrar o no era una buena idea.
Seguimos nuestra ruta observando lo bello de la naturaleza .Reconociendo árboles,cactus,escuchando el canto de los pájaros y viéndolos volar una que otra vez frente a nosotros.
A los niños les llamó mucho la atención una oruga que encontraron en un árbol comiendo hojas y hasta un cactus florecido en medio de las rocas,además de flores silvestres.
Después de mucho caminar llegamos a la estación científica "Emil Racovitza",un lugar ubicado en el corazón de nuestra reserva y administrado por el Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad(BIOECO).
En este sitio los biólogos e investigadores se encargan de estudiar,proteger y conservar la biodiversidad y ecosistemas de la región.
La estación cuenta con laboratorios,aulas especializadas para el estudo ambiental y un importante laboratorio para el anillamiento de aves.
Recorrimos la estación y también pudimos llegar hasta la entrada de otra cueva que está dentro de la instalación.
Para terminar nuestro recorrido los niños disfrutaron de sus meriendas y decidimos regresar a la escuela esta vez por otra de la entradas de la reserva.Descendimos más de 100 escalones obervando una vista hermosa de Siboney desde la altura.
Esta excursión a la reserva superó nuestras expectativas,más allá de la caminata,el ejercicio físico y las aventuras lo más importante es que aprendan a amar y cuidar la naturaleza.
Muchos de ellos ahora dicen que serán biólogos y ciéntíficos.
Espero hayan disfrutado de este viaje tanto como nosotros!
Hello, Hive friends! As we do every Friday, today we held "Explorer Day" at our educational institution. On this day, the children take part in various activities. This small group of young explorers decided to connect directly with nature, so we took them on an excursion to the Siboney-Juticí Ecological Reserve. The site is relatively close to our school, and since it was a cloudy day, the hike was quite pleasant. From the moment we began ascending the hill, the children were clearly full of enthusiasm for the adventure that lay ahead.
Our first stop was at a cave known to everyone as the "Cave of the Dead." To reach the cave, we had to descend very carefully along a path surrounded by branches, trees, and rocks. Upon arriving at the cave entrance, they were struck with great astonishment, and some questioned whether going inside was a good idea.
We continued along our route, taking in the beauty of nature—identifying trees and cacti, listening to the songs of birds, and occasionally watching them fly past us. The children were particularly fascinated by a caterpillar they discovered on a tree, munching on leaves, as well as a blooming cactus nestled among the rocks, along with various wildflowers.
After a long walk, we arrived at the "Emil Racovitza" scientific station—a site located in the heart of our reserve and managed by the Eastern Center for Ecosystems and Biodiversity (BIOECO).
At this site, biologists and researchers are responsible for studying, protecting, and conserving the region's biodiversity and ecosystems. The station features laboratories, specialized classrooms for environmental study, and a significant laboratory for bird banding.
We toured the station and were also able to reach the entrance to another cave located within the facility. To conclude our visit, the children enjoyed
their snacks, and we decided to head back to the school—this time using a different entrance to the reserve. We descended more than 100 steps, taking in a beautiful view of Siboney from above.
This excursion to the reserve exceeded our expectations; beyond the hiking, physical exercise, and adventures, the most important thing is that they learn to love and care for nature. Many of them now say they want to become biologists and scientists. I hope they enjoyed this trip as much as we did!