En estas fechas es que podemos observar cuanto estan dispuestos los seres humanos a dar por una creencia, por una convicción.
Al ver sus caras puedes notar la necesidad de creer en algo, de depositar su fe en algo que los mueva.
Ellos realmente darían lo que fuera por defender su fe, por proteger lo que creen, sin importar vivir en la ignorancia.
Así son ellos, así somos todos... Todos los seres humanos.
No solo en un ámbito religioso, esto se aplica a una cantidad inimaginable de ámbitos provistos. Ni siquiera aquellos que dicen no creer en nada, aún ellos creen en los humanos de ciencia o en ellos mismos.
Nadie puede decir que alguna vez no creyó en algo o confió en algo, porque estaría mintiendo de la manera más descarada.
La fe y creer van de la mano, y pasean entre nosotros desde tiempo inmemorables, si elegimos donde derrochar a estos compañeros eternos... Seremos realmente libres.
