Basados en: "Ayer creí que te vi y al notar que no eras, supe que aunque pueda... No quiero vivir sin ti". Del Cantautor venezolano, Tyrone González (Canserbero).
Agregando: "La manía que siento por verte absorbe todo mi sistema, no quiero aburrirles con el tema, simplemente quiero verle". De la no conocida y no es que tengan que hacerlo, venezolana, Anny Evia (Kyat).
Puedo concluir (y no por ser la autora intelectual de la segunda cita expuesta) que uno de los deseos más impetuosos y aclamados, no solamente por el cuerpo sino por la mente... Es el deseo de tener cerca, muy cerca, demasiado cerca, a esa persona que alguna vez quisimos o amamos, que nos hizo reír; aunque sea internamente, que nos trasmitían o nos brindaban seguridad, a veces nos daban paz y otras veces nos traía la tormenta. Admitiendo que estos simples hechos nos vuelven codependientes de la persona e incluso "cosa" a la cual (¿Por qué no?) estábamos acostumbrados.
Se puede creer que realmente podemos morir sin ese determinado algo o alguien. Pero la triste verdad es que no es así.
Nuestro corazón sigue latiendo con la misma fuerza, a veces podemos sentir que duele pero no deja de latir. Sentimos que nuestra mente deja de funcionar pero la verdad es que cuando llegan estos casos, es cuando nuestra mente más trabaja, más se coloca en acción, nuestra imaginación vuela por los lugares más inhóspitos del planeta Tierra y sus confines. Sentimos que no podemos avanzar o seguir pero la verdad es que lo hacemos muy rápido sin darnos cuenta, que casi podemos volar con las "alas de la tristeza".
Quisiera seguir escribiendo, analizando más el tema pero como todo en exceso y más en esta vida, es malo... Mejor aquí cerramos el tema.
