El día comienza con la emoción de mis hijas por ir a una fiesta organizada por INCAMI y NOVO NORDISK, con el fin de integrar a los niños inmigrantes y así darles un día especial. Esa era una fiesta que había estado programada para el mes de Diciembre pero por motivos mayores, fue pospuesta para este mes de Enero.
Llegamos al lugar y la bienvenida fue especial, atendidos por jóvenes alegres de varias nacionalidades, les entregan a cada niño una bolsita azul que contenía una merienda saludable. Todos esos rostros de alegría, a pesar de que había niños de varios países aquello era una sola e indiscutible alegría.
Una señorita Cubana pintaba los rostros de mis hijas mientras conversaban les lanzaba frases de esperanza a las niñas con una gigante sonrisa.
Entre saltos, correderas, juegos, se divierten aquellos chiquitos inocentes, gozando sin barreras. Les brindaron todo aquello que se brinda en una fiesta infantil; y como si fuese poco, finaliza la reunión con un obsequio.
Un acto que sale del corazón, un pequeño detalle que por lo menos a mí me cae del cielo, me hace sentir en casa, apreciada, sin discriminación.
Agradezco infinitamente a todas aquellas organizaciones que aquí en Chile nos están apoyando, haciendo más fácil ese proceso.
Fotografías: Cannon A 630
Edición: teléfono Samsung