Pues aquí estoy...publicando mi primer Post, el cual ha sido todo un desafio, pues creo que a veces es más fácil escribir sobre algo o sobre alguien, que escribir sobre uno mismo; pero cuando lo haces, te lleva a amarte y a valorarte mucho más, agradeciendo a Dios por todo lo que te ha permitido tener y ser.
Sin más preámbulos, mi nombre Katheryne Russet Trujillo Avendaño, tengo XX de edad, jajajaja! En mi país, se bromea que las mujeres no podemos decir nuestra edad, pero anyway! a ustedes si se la diré. Tengo 33 añitos, soy Venezolana y nací en la tierra del Sol Amado (Maracaibo). Soy una persona responsable, pro-activa y mi fuerte es la perseverancia. Soy multilingüe, manejo con fluidez el idioma inglés, francés y por supuesto, mi lengua materna el español. Aunado a eso, soy profesora, investigadora y me considero una soñadora tenaz.
Con todo este boom tecnológico, el investigar a través de las redes y bases de datos nacionales e internacionales, se ha vuelto mi pasión. Sin embargo, aún conservo la sublime práctica de leer un buen libro, tomando una deliciosa y suculenta taza de café (como dirían en mi país, un marroncito caliente). Considero que es bueno y provechoso tener todo este avance tecnológico, pero nunca debemos dejar a un lado todas aquellas vivencias que alimentan nuestro ser, nuestra esencia como seres humanos y que de alguna u otra manera contribuyeron a nuestra formación.
Conocí Steemit a través de mi hermano, quién me ha motivado a unirme a esta comunidad de emprendedores. Al conocer la propuesta de esta red, quedé prendada, pues es satisfactorio poder publicar y compartir temas de tendencia, que puedan ser de apoyo o ayuda a otras personas a nivel mundial, y que esto al mismo tiempo, genere una retribución y te permita crear enlaces profesionales y amistosos con toda la comunidad presente, los llamados steemianos. Resumiendo, me encanta darme la oportunidad de conocer cosas nuevas, no sólo en el ámbito profesional, sino en todo lo que pueda soñar. Soñar te permite alimentar la esperanza, tocar y poder ver puertas nunca antes abiertas y tener vivencias significativas, a pesar de cualquier circunstancia adversa.
Para finalizar y aunque suene a cliché, siempre confíen en ustedes mismos y en Dios, aprendiendo a tener contentamiento en medio de cualquier situación. Así es la vida, tiene altas y bajas, pero nunca te deja en el mismo lugar. La decisión de avanzar está en tus manos. ¡Tiempo y ocasión hay para todo! ¡Aprovecha las oportunidades!