Ante todo y a pesar de todo Dios tiene el control y cuida de nosotros amiga mia. No permitamos que la desesperanza nos gane, porque aun somos ricos. El poder abrazar a nuestros seres queridos, escuchar un te quiero, poder salir y saludar al vecino, tener el afecto de tu mascota, subir la mirada y ver el lienzo en 3D del cielo, poder hacer lo que te gusta, ir al parque o a un lugar donde puedas encontrar razones para sonreir...esos son privilegios que aún tenemos los venezolanos, quienes siempre hemos sido tan alegres y efusivos, y venga lo que venga nos hacemos del tamaño de las dificultades para no dejarnos aplastar por ellas. Sigamos adelante. Sigamos intentándolo. Nunca dudes que Dios está con nosotros! Un abrazoo
RE: Una silla para Dios...