“Quédate con el de las manos sucias y el corazón limpio. Quédate con el de la ropa sencilla y el alma valiosa. Quédate con el que se levanta día a día con una sonrisa, a pesar de no poseer riquezas. Quédate con el que ensucia sus manos y cuida las tuyas. Quédate con el que te ofrezca todo, a pesar de no tener nada.”
- Aby G.
Leí esto por ahí y me recordó a alguien que por desgracia un día conocí, tenía las manos tan sucias y negras como el corazón y el alma, usaba ropa sencilla y tenía un alma horrorosa, se levantaba con una sonrisa pero era la más hipócrita de todas. Ensuciaba sus manos y nunca se preocupó como estaban las mías, quería siempre que yo fuera quien diera todo y lo peor es que siempre sería por nada.
Hoy el sigue con las manos, el corazón y el alma sucias y negras y yo, gracias a Dios vivo sin llantos ni penas pues pude alejarme de él.