De por vida he de odiar los cambios y la distancia.
La vida sigue. Y... ¿Qué clase de vida tienes ahora?
¿Te agrada?... Puede que no. ¿Aun mis palabras causan efecto en ti?
Sé que te agradan las conversaciones que ahora raras veces tenemos, sé que no lo admitirás pero me doy cuenta de ello. Tú ¿no?
¡Qué pena!
Aquella tarde, queríamos hacerla nuestra, decidimos que sería eterna y tan corta fue nuestra resolución.
Muchas veces (siempre y todos los días) he deseado regresar atrás, corregir lo que no debió pasar.
Y si de ello depende dar parte de mi vida. Estoy... estaba dispuesto a correr esos riesgos.
¿Te duele?
Como si no lo sintieras dame tu mano extiende los dedos y toca, busca mi corazón ¿escuchas sus latidos? ¿No? ... eso pensé ya hace mucho que murió, esperando a que aún tengas sentimientos mutuos por él, mientras estuvo bien latía a un ritmo acelerado cada vez que te veía.
¿Que si duele aún?
Eso creo, pon tu dedo en aquel orificio que dejaste en mi pecho, el día que te marchaste, sientes ¿Qué tan fresca es la herida?
Sí. .. Eso pensé.
¿Qué si duele un poco?...
Si... pero estaré bien, descuida.
Ya empecé a no necesitarte, a no extrañarte y gracias a esta distancia también a olvidarte.
Aún puedo seguir, trato de engañarme a diario, podré y puede que en algún momento de mi vida tal vez lo logre o tal vez no.