Hay noticias que te llegan de una fuente, otras que reciben de varias y otras que en una ciudad como Málaga están en el ambiente y sería injusto citar un medio o no tratarla desde una perspectiva personal, la que traigo hoy es el resultado de un abuso dentro de una gran desgracia y sin entender bien lo malintencionado del hecho ¿Fama?¿Búsqueda de retuits?¿Minuto de gloria?. Los antecedentes vienen de hace unos meses cuando salta la noticia del pequeño Julen, un pobre crío inocente que tras el despiste de sus padres, la negligencia profesional de un pocero y la habitual impunidad de los dueños de las fincas rurales que se saltan todas las leyes sobre solicitud de permisos de obras o prospecciones en sus terrenos y que llevaron a tener en vilo a Málaga y prácticamente a España entera, se hizo viral a nivel internacional con reporteros desplazados y que tras mantener la esperanza en Totalán acabó como nadie deseaba con la muerte de Julen en el Pozo de Totalán.
Este suceso conllevó una serie de responsabilidades que están siendo juzgadas durante estas últimas semanas pero lo que no se esperaba era un invitado ajeno a todo aquello, un tuitero de los llamados trolls que durante esas dos semanas se entretuvo en denigrar y poner publicaciones muy desagradables cuando aún no se conocía el desenlace de la historia de un niño de 6 años que atrapado en un túnel intentaba ser rescatado por decenas de hombres que apenas durmieron y comieron durante esos días de dolor y angustia. volviendo al tuitero, natural de Málaga, poeta y una mente brillante a nivel de estudios, con una columna en un periódico local de Málaga y sorprendentemente con un sentido del humor muy sucio y con menos sentido común y corazón, y para rematar sin la humildad necesaria para hacer caso a los miles de tuiteros que le recriminaban sus publicaciones y que le pedían que borraran, caso omiso hasta ser llamado a declarar por un juez por burlarse de una situación delicada y de un niño que terminó falleciendo entre las risas de este individuo, para ver al juez sí que borró las publicaciones, algo tarde para subsanar el daño.
Alguien pensará que importancia guarda la noticia de un troll que es juzgado por un juez por sus burradas en una red social, pues simplemente porque lo conozco, estudió en mi mismo colegio público, su hermano fue compañero de clase y en algún momento buen amigo hasta que su personalidad cambió, parece que eso va en la sangre, Camilo se llama este tuitero y ex compañero de estudios, durante algún tiempo pensé en la suerte que se había ganado como buen estudiante consiguiendo uno de mis sueños de escribir alguna columna en prensa, culto y de profesión poeta, difícil imaginar que la realidad de su personalidad pueda ser contraria a la imagen que quiso frente a la cultura y la literatura. Por desgracia en esta vida no es un caso único y esos personajes públicos, cultos y de los que crees que puedes sentirte orgulloso las redes sociales los desnudan hasta conocer su verdadera piel interior defraudando a quienes les rodean. He evitado reproducir las barbaridades que escribió este personaje.