Otra vez fue un día de consagración para lo mejor de la cantera cubana en este 2026. Tanto Andy Pagés como Miguel Vargas tuvieron noche de batazos, los que sirvieron para ayudar a sus respectivos a obtener la victoria.
Andy se fue con jonrón impulsor de tres carreras, que sirvió en ese momento para ampliar la ventaja que ya tenían los Dodgers de los Ángeles sobre los Piratas. En definitiva fue paliza de 12 carreras sobre 3. La carreras impulsadas por Pagés lo continúan afianzando como el pelotero más impulsador de toda MLB. Salud para el muchacho es todo lo que pido. Me está pareciendo que Andy estará en sus primer All Star de su carrera. Oremos por ello, pues en estas cosas ha veces suceden sus injusticias.
En el caso de Miguel Vargas, las posibilidades de ir al All Star también nos tiene con desvelo, para él será un poco más difícil, pero en lo que el palo va y viene, despachó otro jonrón con otro compañero a bordo. Mismo que sirvió para acercar el match entre Medias Blancas y los “Bravísimos” de Atlanta a 4 carreras por dos.
Más tarde en entradas extras, los de Chicago dejaban tendidos en el campo a los de Atlanta, con jonrón decisivo de Braden Montgomery, su primero de la campaña por cierto. Con aquel jonrón, Miguelito ya superó su mejor marca de cuadrangulares para una zafra, los cuales había conseguido en la campaña anterior. Por tanto cada nuevo batazo que salga de sus brazos será una nueva marca personal.
En este partido se vió truncada la racha del cerrador cubano Raicel Iglesias, de juegos salvados consecutivos, aunque le bastó para convertirse en la mejor marca de este tipo para un pitcher cubano. Día bonito para el béisbol cubano en Grandes Ligas. La sangre joven sigue diciendo presente.
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