Me temo que el mundo es más inseguro cada vez y veo cada día más veraz ese viejo refrán que dice: cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Creo que vendrán, para la gran mayoría, aun sin abandonar su país, lluvias interminables y días sin fin. Pero es bueno recordarlo y no olvidar por quién doblan las campanas. Abrazos
RE: La casa inundada (Relato corto)