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5y
Hay amores que nunca mueren, sobre todo porque nunca exigen, porque se conforman con los silencios y a veces el silencio es el mejor amigo del corazón. Alberto esperó toda una vida por una sonrisa de Jeny. Falta saber realmente si mereció la pena, pero todo parece indicar que sí. También es cierto que la vida da muchas vueltas y que a veces los reencuentros se convierten en la peor de las decepciones. Pero estamos hechos de corazón y sentimiento y cada uno se manifiesta a su manera. Quizás el verdadero amor esté en asumir la libertad del otro y no soñar con jaulas, hasta donde el pájaro más hermoso languidecería, negándose a cantar. Abrazos
RE: Un amor jamás correspondido (Relato corto)