Parece mentira, pero antiguamente, con menos recursos, con menos medios y con menos formación, cuánta sabiduría no acumulaban nuestros mayores, cuanto ingenio, en aquellos tiempos donde prácticamente todo se conservaba en la memoria, se transmitía oralmente, como siempre ha sido la transmisión del conocimiento entre maestros y discípulos. Sin llegar a lo hiriente o a lo grosero, el ingenio siempre iba un paso por delante. Todo esto que nos cuentas en tu comentario, pana, es arte, un arte que debería de conservarse, aunque bien mirado, tal y como está el mundo hoy en día, imagino que sirve para poco, porque los pueblos vuelven voluntariamente a la edad de las cavernas, al ocio incultural al que los conducen los políticos, porque sigue siendo válido el refrán de que un pueblo, cuanto menos sepa, cuanto menos se pregunte, cuanto menos desarrolle sus valores y su inteligencia, será solo un nutrido grupo de ovejas de las que se alimenten ellos, como manadas de lobos que son. Claro que recuerdo la marca de cosméticos Avon. Y también el eslógan que tenía y que creo que dio la vuelta al mundo: 'Avon llama, dale la bienvenida'. Y llegué a conocer a vendedoras que acudían a los hogares llevando muestras de sus productos. Qué tiempos aquellos, no diría que más felices, pero sí más sugerentes, más razonables y estoy seguro de que, a pesar de las carencias, más cultos también. Creo que me llega el olor de tu café, iré a prepararme uno. Abrazos, pana.
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6y
RE: William de mi fantasía