Words
102
Reading
1 min
Listen
Play
6y
Como dice la canción, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Un magnífico relato, en el que se mezclan, a medida que se va leyendo, numerosas sensaciones, que van desde la ternura a la más hiriente de las indignaciones, pasando por esas travesuras del destino y un final inesperado, porque, sinceramente, a medida que leía pensaba que Juan terminaría siendo carne de cañón. Lo que demuestra, que además de fuerza física, Juan, afortunadamente, tenía también un corazón lo suficientemente grande, como para redimirse de sus errores, fueran éstos obligados (en la necesidad te veas) o voluntarios. Un fuerte abrazo
RE: El último atleta