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6y
El destino, sus triquiñuelas y la infelicidad. De alguna manera, me ha recordado una escena memorable de una novela del escritor Mika Waltari, adaptada al cine: Sinuhé, el egipcio, cuando por circunstancias también dos personas se ven momentáneamente unidas y una de ellas dice aquello de: es bueno que en una noche fría, los labios y las manos se mientan por amistad. Hermoso y a la vez triste relato, en mi opinión, que puede llegar a hacernos pensar en que la vida es una historia de amor y desengaño. Un afectuoso abrazo
RE: Tropezar con un imposible...