Aunque no estés físicamente
no significa que haya muerto,
porque lo está quien no lo recuerdan
o quien ha pasado por la vida
sin dejar marcada en ella su huella.
Aunque no estés físicamente
no significa que no estés presente,
porque la luz no puede tocarse
y sin embrago ilumina los rincones
más oscuros del universo.
Estar no siempre es tocar o ver,
porque el amor es invisible
como su creador e indestructible,
el único sentimiento capaz
de vencer la mortalidad.
Por eso madre aunque no estés,
aunque no pueda tocarte,
el amor que nos profesamos
es inmortal y prevalecerá
hasta el final de los tiempos.