Los elementos naturales de la vida ordinaria nos acompañan, nos hablan; a veces podemos escucharlos, contemplarlos, en cierta medida. Uno de esos elementos es el viento. Tratamos de decir lo que significa su presencia en nosotros. Y entonces, pueden surgir textos que aspiran a ser poemas, como los que hoy comparto con ustedes.
Llamando desde afuera
el viento
extranjero
irrumpe entre las persianas
y desordena la quietud
Somos
en el instante
su gratuidad remota
la imprevista afirmación
de una hondura
inscrita en la piel