Para Rafael David Benítez Brito,
a un año de su pérdida.
Ser esa sonrisa
la que perdurará
aun en el dolor
Ser la inocencia
y la inquietud
rodante en la arena
Ser la palabra
como un juego
un asombro de ave
Ser este ir(se)
sin razón ni culpa
cual rayo en la noche
Ser este recuerdo
de niño y joven intenso
guardado en el corazón
Gracias por su lectura.