¿Se imaginaron que en pleno caribe podíamos ver un verdadero CASTILLO? Si la respuesta también es no, póngase cómodo que la historia del mismo merece ser contada.
El Castillo de los Stollmeyer también conocido en la isla como Killarney, es también una de las siete maravillas de Puerto España. Construida sobre una tierra que anteriormente fue usada como granja por el gobierno federal, está construida en estilo escocés y fue la primera residencia en ese sector de la isla. Asi que en su momento, debió lucir muy imponente en un sitio donde solo existía naturaleza.
Fue encargada al arquitecto Robert Gillies por el barón Charles Fourier Stollmeyer inspirado en el Balmoral Castle, la construcción se hizo en apenas dos años ya que la esposa al querer "vivir en una casa sencilla" facilitó el proceso de construcción en la residencia que aprecian en la imagen. Al igual que otras residencias históricas de la capital de Trinidad & Tobago sirvió de refugio a tropas americanas durante la segunda guerra mundial y posteriormente la propiedad estaría con la familia Stollmeyer hasta 1972
En el año de 1990 la propiedad fue comprada por el gobierno de Trinidad y encargada al National trust Act para su restauración y conservación. La remodelación comenzó en el año de 2008 y sigue hasta la actualidad (proceso muy adelantado, por cierto) ya que el proyecto actual es que sea usada por mandatarios extranjeros cuando visiten la isla.