Saludos a todos y feliz navidad,este es un mes lleno de alegría, donde las personas y familias se reúnen para compartir y recordar todos sus momentos y vivencias que transcurrieron en el año.
Si bien, los niños siempre están a la espera de este mes por el tema de santa claus, hay otra realidad donde los regalos no llegan a todos los hogares, más que todo por un tema económico.
Mi familia y yo, acostumbramos siempre este mes de intentar hacer algo humanitario por ellos y los demás. Este año a pesar de todas las barreras y situaciones no fue la excepción. Es por ello que hicimos una recolecta tanto de juguetes como de ropa, y no solo para niños sino para jóvenes y adultos también.
La persona que ven a mi lado, en la primera imagen, fue una de las que más aportó para hacer este proyecto realidad. Se reunió con sus hijos y todos aportaron su granito de arena, desde juguetes nuevos hasta usados, ropa usada y hasta con etiquetas, todo en buen estado. Al igual que ella, otras personas también donaron ropa.
El día de la entrega
Lastimosamente por cuestiones de trabajo, no pude ir a hacer la entrega personalmente, pero lo envié con mi hermana quien se encargó de realizar las entregas.
Una de las cosas que me cuenta ella, es la cara de satisfacción, alegría e incluso de lágrimas en el rostro que tenían tanto los adultos como los niños cuando recibieron los obsequios. Destacando lo agradecidos que estaban.
Seguramente todos tenemos algo que no usamos, no nos queda, o simplemente no nos gusta, pero eso que dejamos a un lado, le puede servir a alguien más, lo puede hasta necesitar e incluso, como sucedió en esta ocasión y seguramente en las posteriores, es capaz de robar una sonrisa o llenar de regocijo el corazón de las personas.
Esto es parte de la magia de la navidad, todos podemos sonreír y hacer sonreír a otro, creo que ahora es un momento propicio para hacer este tipo de cosas, porque hay mucha gente necesitada, y necesitamos de forma generalizada rescatar la fe que tenemos por los valores y por la humanidad.