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Buenas y mejores amigos de hive, ha pasado muchísimo tiempo desde la última vez que estuve aquí, y lamentandolo bastante, ya que, tan solo un esfuerzo valioso era lo que hacía falta para evitar la desaparición... Sin embargo, hay una buena razón, con embargo, no me siento orgulloso, sino que me pongo de pie orgulloso (no se acaban las ridiculeces jeje, auxilio), porque este tiempo me ha servido para reflexionar y analizar esta vorágine venenosa que me hace confundir prioridades y distracciones y me deja tendido en una hamaca de comodidades artificiales que solo perjudican mi productividad, y quizá la de ustedes si se llegan a sentir identificados. Así que los invito a recorrer conmigo este post un poco menos ocioso que de costumbre, donde intento lo mejor que puedo poner la mesa sobre las cartas o como sea...
Todo empieza en la comodidad, las zonas de confort, bajo una explicación burda, son el placebo más letal cuando la productividad (en variedad de situaciones) es el tema en cuestión. Sin embargo, la comodidad, no es enteramente mala, y entonces, la incomodidad, toma la forma de una astilla en la uña, que nos sorprende horas después de cortar la madera. Por lo tanto, es posible, que en la comodidad, tendamos a bajar la guardia (nacional, civil, personal, no es importante) y como consecuencia, la incomodidad va tomando lugar muy lentamente, y tal vez "debería" (y no es) ser de otra forma, y es que estar atento a salir de tu zona de confort para nutrir tu comodidad suena peligroso e incluso paradójicamente incomodo, ya que tiene un aditivo de es-dos, digo estrés (es que están muy cerca las palabras), o cansancio que quiza, solo quiza (porque no albergo la experiencia o conocimiento en este punto del discurso), no debería (y no lo es, para los expertos) ser malo, sino más bien, natural. Así que antes de llegar a las rápidas conclusiones, exploremos un poco el tema de la distracción, la excitación, la concentración, las prioridades, entre otras cosas, recurriendo a investigaciones pertinentes. He de aclarar, que no soy ni remotamente aficionado a la divulgación, ensayos, o algún tipo de rubro académico que requiera de algún criterio al cual someterse, tan solo soy curioso y curioso prefiero quedarme (hablando de zonas de confort jeje)...
La atención, como facultad, ha tenido cierto atractivo para la ciencia, sobre todo en los últimos dos siglos (como casi todo), dando con ciertas nociones que quizá no eran tomadas en cuenta, aunque ahora parezcan evidentes. Uno de las principales autoridades sobre este tema, es el famoso Daniel Goleman cuyo best seller "Inteligencia Emocional" marcó un hito en la psicología. Goleman habla de la atención como un órgano necesario para todas las demás funciones mentales, un motor y tracción a la vez; para él, su desarrollo es directamente proporcional al éxito en cualquier tipo de actividad. En su libro Focus, explora y desentraña la atención, y distracción, diseccionando y describiendo sus comportamientos; define procesos como la Atención Selectiva, que te permite enfocarte y aislarte en una sola actividad; las distracciones sensoriales y emocionales, que suceden en todo momento, la atención ascendente y descendente, una impulsiva, otra controlable; sus ventajas y desventajas. Goleman hace un tour por su “Anatomía de la atención”, insta con urgencia a enriquecer el enfoque, la atención encauzable, perseguir la vocación, realizar labores que lleven al máximo nuestra capacidad para tratar de localizar el enfoque al cien por ciento; y muchas otros detallados consejos. Una lectura valiosa, interesante, y reformadora. Recomendada completamente.
Otra autoridad en una corriente de ideas más diversa, es el filósofo contemporáneo Byung-Chul Han, doctor en filosofía, mente de mentes. Poco puedo compartir sobre sus criticas y pensamientos sobre la sociedad actual, ya que lo muy poco que he leído supera por varias escalas, mi capacidad explicativa e incluso entendimiento mismo, sin embargo, de su ensayo “Sociedad del Cansancio” me quedo un sabor amargo que me permitió observar el asunto de la atención desde un ángulo diferente, un poco más preocupante, y para ser concisos me refiero a la sección del aburrimiento profundo, donde Chul Han atribuye la desestabilización de la economía de la atención a la sobrecarga de estímulos, la percepción se droga, y hacemos y no hacemos nada al mismo tiempo. La sociedad necesita una dosis de “Sosiego”, un aburrimiento profundo y contemplativo para recuperar la distancia que antes nos separaba de nuestros supuestos primos de pulgares prensiles. Ese sosiego, puede, o quizás no, me corregirán con severidad los maestros del pensar; la comodidad que hemos de perseguir, esquivando cualquier otra práctica motorizada, que apresure el proceso natural de concebir. Cada capítulo del ensayo de Chul Han, es una lobotomía, que perfora y aturde con tus ideas.
Luego de aventurarme en estas dos lecturas, y algunas un poco más sistemáticas, como el experimento de yerkes-dodson sobre el rendimiento, tuve un colapso de opiniones: Goleman diseccionando la habilidad multitarea, y Chul Han despedazando y quemándola.
En conclusión, las zonas de confort, son simplemente lugares temporales de no-aburrimiento, que pueden sobresaturarnos, pero al mismo tiempo drogarnos; es importante sumergirse en ellas, pero teniendo en la punta de la lengua el sabor del sosiego real, de la comodidad que no incomoda en ninguna dirección temporal. y finalmente, la atención, es el módulo de control para este fin, la contemplación, reflexión, atención, y demás facultads interesante, observar, como este suficiente control puede hacer de lo que necesitamos, que nos guste, puede crear una union entre prioridad y ocio, hasta convertirlos incluso en tu principal ocupación,es llenas de poder y belleza, son infalibles si se las domina, y con ellas no es difícil priorizar los momentos, las ideas, las oportunidades, y hasta el ejercicio mismo de emplearlas. Y e y esa magia, ocurre de forma casi espontánea en este universo, en HIve.
Como un aditivo, termine imaginando una situación, fantasiosa, sobre mis incompletas conclusiones, y lo termine manifestando en unas cuantas palabras, espero los aburra profundamente:
¡Concéntrate!
Ramón esta paralizado, los segundos ocurren más despacio de lo normal, de la forma habitual que ocurren justo antes de iniciar un Allegro. Los ojos del público y los ojos de los ejecutantes tienen en su mayoría un único foco, sus miradas, casi hipnotizadas, energizan ese foco luminoso, que parece un volcán bostezando. Ramón, tenía cinco extremidades, los brazos, tensos desde los hombros hasta los nudillos, las piernas, firmes sobre su silla, y finalmente, su flauta, que reposaba entre sus manos, era una extensión de sí, una extensión de su beso melodioso, de su misma respiración. Todo el ejército musical, estaba preparado, sin pestañear, apuntando, listos para disparar bemoles y ligaduras. De pronto, la mano del director, el volcán, dio un respingo, y un suspiro minúsculo se repite en cada persona del universo paralelo dentro del teatro. El suspenso fue menguando, con cada corchea y acento, hasta que el foco que antes se encontraba en el director, se fue dispersando, repartiendo, en las mil y un balas en Do menor. Ramón, cual motor, sentía los engranajes de su cuerpo entero funcionar, de manera milagrosa, armoniosamente, sus ojos leían y veían la batuta, sus dedos se movían y sus pulmones y boca trabajaban con precisión. Mientras la obertura avanzaba en su plano unidimensional, Ramón se iba sumergiendo en un trance, en un piloto automático, su atención, ya no estaba en el director, o en el público, o en su propia participación, tan solo obra, como producto complejo y robusto, era su acompañante, casi como si la obra tuviera su atención en el. Ese lapsus, de inexistencia parcial, se prolongó tanto tiempo, que Ramón olvidó de pronto, donde estaba, que hacía o porque. Las numerosas texturas, la cantidad de rostros, el movimiento de la batuta, de su propio cuerpo, los pentagramas se entremezclan y flotaron por todos lados, la batuta sse multiplicó y Ramón levitó sobre las cabezas de los músicos, y siguió flotando, y chocó con el techo, y rompió el techo y floto y flotó hasta la luna hasta que…
—¡Ramón! ¡Ramón! ¿Wuju? ¿Estás ahí?-- susurró María, la primera flauta, sacando a Ramón de su meditación— ¡Chamo pendiente! el director te está haciendo señas desds hace como un minuto— Ramón volteó hacía el director, y éste pronunció de la forma más expresiva la palabra “CONCENTRATE”, Ramón, con sobresalto, subió la boquilla a su boca, el director dió su entrada, y explotó el universo…
Sin más nada que añadir, (O “Con más nada” que añadir, como prefieran ustedes, o pos-fieran ya que lo leerán después de publicarlo, por favor no me odien), espero aplicar lo aprendido, y que les haya servido de algo lo poco que pude compartirles. Hasta “¡no tan luego!”. -se desvanece-
English
It all starts with comfort, comfort zones, under a lame explanation, are the most lethal placebo when productivity (in a variety of situations) is the subject in question. Comfort, however, is not entirely bad, and then, discomfort takes the form of a splinter in the nail, which surprises us hours after cutting the wood. Therefore, it is possible, that in comfort, we tend to let our guard down (national, civil, personal, it is not important) and as a consequence, discomfort takes place very slowly, and perhaps "should" (and is not) be otherwise, and the fact is that being attentive to get out of your comfort zone to nurture your comfort sounds dangerous and even paradoxically uncomfortable, since it has an additive of stress, or tiredness that maybe, just maybe (because I don't possess the experience or knowledge at this point of the discourse), should not (and is not, for the experts) be bad, but rather, natural. So before jumping to quick conclusions, let's explore a bit the topic of distraction, excitement, concentration, priorities, among other things, resorting to relevant research. I must clarify that I am not remotely fond of disclosure, essays, or any kind of academic field that requires some criteria to which to submit, I'm just curious and curious I prefer to stay (speaking of comfort zones hehe) ....
Attention, as a faculty, has held a certain attraction for science, especially in the last two centuries (like almost everything else), coming up with certain notions that perhaps were not taken into account, although now they seem obvious. One of the main authorities on this subject is the famous Daniel Goleman whose best seller "Emotional Intelligence" was a milestone in psychology. Goleman speaks of attention as an organ necessary for all other mental functions, a motor and drive at the same time; for him, its development is directly proportional to success in any kind of activity. In his book Focus, he explores and unravels attention and distraction, dissecting and describing their behaviors; he defines processes such as Selective Attention, which allows you to focus and isolate yourself in a single activity; sensory and emotional distractions, which happen all the time, upward and downward attention, one impulsive, the other controllable; their advantages and disadvantages. Goleman tours through his "Anatomy of Attention", urgently urges enriching focus, channelable attention, pursuing vocation, doing work that maximizes our ability to try to locate focus one hundred percent; and many other detailed tips. A valuable, interesting, and reforming read. Highly recommended.
Another authority on a more diverse stream of ideas, is the contemporary philosopher Byung-Chul Han, PhD in philosophy, mind of minds. I can share little about his criticisms and thoughts on today's society, since the very little I have read exceeds by several scales, my explanatory capacity and even understanding itself, however, from his essay "Burnout Society" I was left with a bitter taste that allowed me to look at the issue of attention from a different angle, a bit more worrisome, and to be concise I refer to the section on profound boredom, where Chul-Han attributes the destabilization of the attention economy to stimulus overload, perception is drugged, and we do and do nothing at the same time. Society needs a dose of "Repose", a deep, contemplative boredom to regain the distance that once separated us from our supposedly prehensile-thumbed cousins. That repose, it may, or perhaps not, shall the masters of thinking correct me; the comfort we are to aim for, avoiding any other motorized practice, which hastens the natural process of conceiving.Each chapter of Chul Han's essay is a lobotomy that pierces and stuns your ideas.
After venture into these two readings, and some more systematic ones, such as the yerkes-dodson experiment on efficiency, I had a meltdown of opinions: Goleman dissecting the multitasking skill, and Chul Han tearing it apart and burning it. In conclusion, comfort zones, are simply temporary places of non-boredom, which can oversaturate us, but at the same time drug us; it is important to immerse ourselves in them, but to have on the tip of our tongue the taste of real repose, of comfort that does not discomfort in any temporary way. And finally, the attention, is the control module for this purpose, contemplation, reflection, attention, and other interesting faculties, to observe, as this sufficient control can make what we need, that we like, can create a union between priority and recreation, to become even your main occupation, is full of power and beauty, are infallible if mastered, and with them it is not difficult to emphasize the moments, ideas, opportunities, and even the very exercise of employing it. And that magic happens almost spontaneously in this universe, in Hive.
As an additive, I ended up picturing a situation, fictional, about my incomplete discoveries, and I ended up expressing it in a few words, I hope it will bore you deeply:
Focus!
Ramon is paralyzed, the seconds pass slower than usual, in the usual way they occur just before the beginning of an Allegro. The eyes of the audience and the eyes of the performers have mostly a single point of focus, their gazes, almost hypnotized, energize that luminous focus, which looks like a yawning volcano. Ramon, had five limbs, his arms, tense from the shoulders to the knuckles, his legs, firm on his chair, and finally, his flute, resting between his hands, that was an extension of himself, an extension of his melodious kiss, of his very breathing. The whole musical army was ready, unblinking, aiming, ready to fire flats and slurs. Suddenly, the director's hand, the volcano, gave a breath, and a tiny sigh was repeated in every person of the parallel universe inside the theater. The suspense was waning, with each quaver and accent, until the focus that was once on the conductor, was dispersed, distributed, in the thousand and one bullets in C minor. Ramon, like an engine, felt the gears of his entire body working, miraculously, harmoniously, his eyes reading and seeing the baton, his fingers moving and his lungs and mouth working with precision. As the overture advanced in its one-dimensional plane, Ramon was immersing himself in a trance, in an autopilot, his attention was no longer on the conductor, or the audience, or even his own participation, only the piece, as a complex and robust product, was his companion, almost as if the composition had his attention on him. This lapse, of partial non-existence, lasted so long that Ramon suddenly forgot where he was, what he was doing or why. The numerous textures, the number of faces, the movement of the baton, of his own body, the staves intermingled and floated all around, the baton multiplied and Ramon levitated above the heads of the musicians, and kept floating, and hit the ceiling, and broke the ceiling and floated and floated to the moon until....
-Ramon! Ramon! yuju? are you there?" whispered Maria, the first flute, bringing Ramon out of his meditation "Dude watch out! the conductor is beckoning you like a minute ago" Ramon turned to the conductor, and the conductor pronounced in the most expressive way with his libs the word "FOCUS", Ramon, surprised raised the flute to his mouth, the conductor gave his entrance, and the universe burst again...
Without further ado, (Or " Without closer ado", as you prefer, or post-fer it as you will read it after publishing it, please don't hate me, no funny in this I suppose), I hope to apply what I have learned, and that the little I have been able to share with you has been of some use to you. See you "not so later!" -fades away-