¡Hola Bellezas Tropicales!
Hoy les voy a contar algo muy gracioso que me está pasando actualmente.
Toda la vida, corrijan si esto es falso, mis padres y familiares mayores me advirtieron de que no saludara a extraños, para mi, esto no es algo difícil, suelo tener fama de ser odiosa, aunque no es así, si no que no me gusta mirar ni sonreirle a la gente, no se, es algo que me parece extraño.
De pequeña, cuenta mi mamá que cuando alguien se me acercaba yo me iba corriendo, o gritaba si la saludaban a ella (esto es cuando era bebé, menos de un año). No creo que en ese momento se debiera a la enseñanza, si no más bien, a que iba a ser así de grande también jejeje.
Cuando ya era más grande, (demos un salto a mi adolescencia), debía saludar a la gente que me conocía por medio de mis padres, como vivía en un pueblo y ella trabajaba en un banco, pues era mucha gente, así que aprendí a saludar, sonreír y ser gentil, sin saber quien era nadie.
Y luego, en mi adolescencia y entrada a la adultez, me mudé a "La gran Caracas" jajajaja es cómo la promesa para todos los del interior, para mi, era la casa de mis tíos y la ciudad donde nací. me mudo a los 17 años y comienzo a entender que lo apresurado de la vida alli, no te deja ver al otro, o por lo menos no igual que en el pueblo donde vivía antes, siguen habiendo "vieas chismosas", "Tipos que te dicen piropos", "gente que te saluda porque conoce a tus tíos", pero creanme, nada tan terrible y acusante como las del otro lugar.
Resulta que me vuelvo adulta, (sólo pasaron 8 años) me quedo sin trabajo y decido volver a Carabobo, tuve 4 meses de depresion y encierro, algo como una negación de la que apenas estoy saliendo, (les prometo que nada grave, tonterías, ver el vaso medio vacío jeje) y consigo un trabajo, me toca salir, enfrentarme con tener gente al mi alrededor.
Lo mas raro de todo es que aparentemente camino muy rápido y a lo que no me acostumbraré jamás es a que me ven cómo que si estoy desnuda y no, les aseguro que no. Pero lo más nuevo y a lo que espero acostumbrarme, para no pasar por odiosa, ( les prometo que no lo soy), es a que cuando voy caminando, la gente que está asomada en las ventanas o sentada en las puertas, te saludan. Y no sólo es hola, es ¿Cómo estás?, ¿Va apurada no?, ¿Usted cómo que está brava?...
hablé con mi mamá de esto, me dijo que soy una dramática jajajaja
Y ayer antes de pensar en contárselo a alguien (ustedes que me leen), entendí que sólo debo ser más amable, sonreirle a esa gente y decirles hola, la verdad, no pierdo nada con hacerlo y ellos no creo que quieran saber en realidad las respuestas a esas preguntas jajajaja.
Sólo se los cuento cómo una anécdota graciosa.
Quien iba a imaginarse que yo iba a estar pensando en saludar a los extraños...
gracias por leerme.
Me haría feliz saber si a alguien más le han pasado cosas parecidas.
Pensemos que soy la señora de la ventana que les pregunta, pero yo si quiero saber sus respuestas.
Que tengan una hermosa tarde gente. Un abrazo con calor Venezolano.