Todos los días tienen 1.440 minutos... Ni con todo el dinero del mundo, ni con los avances tecnológicos, no hay forma de agregar un minuto más a un solo día y vives pensando cada momento, hablandote a ti mismo a cada instante y en función de lo que indica tu mente según el alimento que le proporcionas, así diriges tu vida; entonces la pregunta es ¿Analizas en qué estas invirtiendo o mal gastando tu tiempo?
#DejameContarte
Hubo un hombre con grandes deseos de poseer muchas cosas, su vida giraba en torno a sus ganancias y su concepto era que "todo tiene un precio, hasta las conciencias de las personas". Así vivía, afanado, vendiendo y comprando cosas, evadiendo impuestos, aprovechándose hasta de sus mejores amigos, no le importaba la relación afectiva con sus seres queridos porque para eso él pagaba por todo lo que ellos necesitaban. Sus conversaciones iban siempre decoradas de "yo tengo" "yo soy" "yo compre" "yo pagué" y "cuánto vale". Su prepotencia, arrogancia y altivez se ocupaban de inflar aquel ego que iba por allí atropellando y aprovechándose de la gente. Un día recibió la noticia: Cáncer de próstata; tuvo que gastar todo lo que había ganado en su vida tratando de recuperar su salud; pero esta vez ni sus bienes, ni negocios sirvieron para comprarle la conciencia a la muerte.
Por: Deisy Viana