Diferentes, porque marcas el tiempo y el espacio, con hechos y realidades que van cambiando de acuerdo a tu desenvolvimiento con el entorno, las relaciones interpersonales y las relaciones con el medio ambiente.
Mágicos, porque descubres en cada instante un detalle que se escapa de la cotidianidad, que sale a relucir dentro de un contexto monótono y lleno de sentimientos y acciones irracionales.
Somos seres que debemos dejar una huella, si no lo hacemos, entonces ¿a qué vinimos?, en lo particular ya he dejado huellas positivas a lo largo de mi corta vida, y espero que cada día se fortalezcan y se multipliquen mucho más.
Me invitaron al cumpleaños sorpresa de un amigo, y mientras esperábamos a los demás invitados y al mismo homenajeado, el paisaje llamaba a mi puerta, un solo que se iba, pero no quería, intentando ocultarse, iluminaba todo a su alrededor, imponiendo su gran fuerza. Y me arriesgué a luchar contra él, usando como herramienta principal las sombras, siendo mis aleadas para capturar estas imágenes.
En el otro lado, la hermosa, indiscutible, amada, apreciada, solitaria, limpia y pura: la Luna, la que me llena de locura. Si me la pides, te la bajo.
Tengo una fascinación con la luna vale; y este universo y sus cosas, que me permite verla junto al sol en un mismo instante.
El sol y la luna son nuestra guía en el tiempo y espacio, determinan no solo eso, sino nuestros estados de ánimo, nuestras características de vida y hasta las condiciones de como vivir, por nuestra ubicación geográfica.
Un selfie en el stand venezolano, confirmando mi nacionalidad, mis ganas de luchar, y con la sonrisa imborrable que determina mi actitud ante las circunstancias, con la esperanza de un mundo mejor.
Gracias por llegar hasta aquí, y conocer un poco lo que hay dentro de este ser, loco por la vida, y queriendo dejar mas huellas que una corrida de toros.
Cuando quieran les invito a ver y comentar este y mis últimos post: