El texto compartido el día de hoy tiene como meta animar a aquellos que sienten que han perdido la fuerza y el ánimo de luchas por sus metas, esto es algo que suele pasar muchas veces y es en esos momentos donde se decide quien tendrá la victoria y quien la derrota.
El Señor demanda de nosotros que seamos esforzados, esto significa que las cosas buenas no se obtienen con facilidad sino con arduo trabajo. Pero si trabajamos con desánimo no estamos dando lo mejor de nosotros así que hay que levantar esos ánimos y hacer nuestro mejor esfuerzo, lo demás lo decide Dios quien está diciendo que va con nosotros si cumplimos las dos condiciones anteriores y si Dios va con nosotros no habrá victoria que no podamos obtener ni meta que no podamos alcanzar, así que a levantar esos ánimos y poner nuestro mayor esfuerzo como señal de nuestra confianza en Dios sin tener temor de las adversidades sin importar lo duras que sean.!