Carpa Caramelo, nave tricolor y azucarada, donde hicimos en amor desde la idea hasta la ejecución, muchachones guapetones levantaron tus estructuras, estacas y mandarrias, torres y cujes, pernos, lonas y mecates, mucha magia en tu estómago desde el corazón de aquellos personajes; sonreír de nuevo quiero verte.
Extraño mi vida de circo, aunque solo duro un par de semanas la extraño tanto como a aquel capitán de esa nave tricolor y azucarada; capitán bigotudo que nos dejo a ambas desnudas y sin faldas.