Por momentos pienso el tiempo de amar
feneció en el último beso de tu boca
cerró de un solo golpe
la puerta a la esperanza.
La preñez en el otoño
no fecundó de hojas verdes,
un brote de primavera.
Mas en este tiempo de menguada espera
así mis brazos, mis manos, mi boca
se encuentren solo adornando
como rosas un blanco mantel…
Aún te aguardan en la oscuridad de la noche.
En el candil que se apaga.
En algún efluvio de mirto blanco.
En la cara oculta de la luna llena.
En la luz que se cuela por la hendija abierta.
En la mano que calló tu boca en la despedida.
En el eco que me responde “vuelvo”
cuando pregunto: ¿Regresas?
…Espero el momento cuando en rocíos
de tibia niebla, despiertes la rosa
que ya se deshoja, dormida entre pétalos
con la miel del beso que acalle en tu boca.
@jeadeg / Carmen Guzmán C.
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