Momento de hacer volar la mente e inspirarse, cuelgo mi cansancio y me pongo mi leotari y las zapatillas de baile que comience el juego. En el preciso instante en que comienza a sonar la música el cuerpo empieza a relajarse y a sentir la melodía, poco a poco se desvanece el estrés del día y empezamos a sentir la música y a volar la imaginación. Recorrer cada espacio del salón con un paso de vals y otros movimientos que se vayan sumando en el momento. Es sentir que estamos volando y la sensación de libertad