El Mahatma Gandhi condujo la lucha no violenta por la independencia de la India del gobierno colonial británico, logrando el éxito en contra de todas las posibilidades. El era según sus propias palabras, "un optimista indomable". Su esperanza no estaba basada en las circunstancias que surgen y cae según las cosas parezcan estar yendo bien o mal. Más bien estaba basada en una fe inmutable en la humanidad, en la capacidad de cada personas para el bien. El rechazaba absolutamente abandonar su fe en los seres humanos.
La verdadera esperanza se encuentra en comprometernos con metas y sueños vastos, sueños tales como un mundo sin guerra y violencia, un mundo donde todos puedan vivir con dignidad.