La vida está hecha para la acción,
no es estática, es dinámica, cambia
se desarrolla, se mueve, busca, desea,
trabaja,tiende a una finalidad, no
basta existir, hace falta emplear la
existencia para alcanzar algo más,
algo nuevo, perfecto, bueno, feliz,
si la experiencia ha despertado
en nosotros esta concepción de la
vida, en busca de un fin
no debieramos caer en la superficialidad,
en el cálculo puramente sociológico,
en el juridicismo, si al creciente
espíritu comunitario no correspondería
en nosotros una intensa, íntima y
puntual religiosidad interior
quien no tiene armonía interior no
puede ser feliz, la armonía interior,
la paz profunda, que son una
tranquilidad muy especial que
está al alcance de todo el mundo,
únicamente tienes que buscarla
se encuentra en la meditación y
en la oración, en la práctica
constante del amor incondicional,
la caridad y la compasión, sin
olvidar la comprensión, cuando
logres esto, o al menos estés en
el camino, te sentirás muy tranquilo
y muy feliz, a pesar de los
problemas que estén a tu
alrededor.