Al llegar sientes como el tiempo se va deteniendo, y una paz recorre tu cuerpo.
Llegada a la laguna Mucubají - Pedro Maya
La laguna tiene su leyenda:
Se dice que un campesino estaba arreando un ganado cerca de la laguna, este vió a lo lejos una bolsa de morocotas (Monedas de oro). Sin dudarlo las agarro y se fue feliz, a los pocos metros siente lo pesado del ambiente y escucha el sonido de una niña, le decía que le devolviera lo que le había quitado, el campesino volteó y vio como la laguna lo seguía y ya estaba encima de el, del susto el campesino tiró la bolsa de morocotas y desde entonces se dice que es el tesoro que guarda la laguna.
Laguna Mucubají -
Gran parte de la vegetación que se observa en la laguna Mucubají son espeletia o como se le conoce frailejones, esta singular planta es muy velluda, y generalmente su temperatura es alta. Ella misma se protege ya que al morir una hoja no cae, si no, esta se mantiene para protegerse de las bajas temperaturas.
Laguna Mucubají -
La familia es fundamental para estas experiencias, nada como una familia unida y disfrutar de toda la belleza natural.
Mi Familia -
Mi Familia - Pedro Maya
Mi Familia - Pedro Maya
Les presento a mi madre hermosa, la mujer por lo cual todo vale la pena.
Mi Familia - Pedro Maya
Compartir esto con mi esposa @lamochilademaye, poder estar a su lado y deleitarnos de las maravillas que nos brinda la vida.
A la intimidad de las montañas - Pedro Maya
Pudimos caminar y ver numerosos paisajes parameros, eso sí con mucho frio en este increíble lugar.
Caminando hacia el muelle - Pedro Maya
Caminando hacia el muelle - Pedro Maya
Por fin llegamos al muelle de madera, donde se puede dar un vistazo a toda la laguna en un ángulo de 360°. ¡Es sublime!
Caminando en el muelle -
Muelle de la laguna Mucubají - Pedro Maya
Posando en el muelle - Pedro Maya
Nos despedimos reflexionando sobre la vida, la oportunidad de poder apreciar tanta grandeza.
Al pie de la laguna Mucubají - Pedro Maya
No te olvidaremos nunca laguna Mucubají por tratarnos con calidez ante tan bajas temperaturas, por abrigarnos con tu naturaleza y embriagarnos con tu encanto.
Niño de los paramos Merideños -
Cámara fotográfica: Nikon D3400