Al llegar sientes como el tiempo se va deteniendo, y una paz recorre tu cuerpo.
La laguna tiene su leyenda:
Se dice que un campesino estaba arreando un ganado cerca de la laguna, este vió a lo lejos una bolsa de morocotas (Monedas de oro). Sin dudarlo las agarro y se fue feliz, a los pocos metros siente lo pesado del ambiente y escucha el sonido de una niña, le decía que le devolviera lo que le había quitado, el campesino volteó y vio como la laguna lo seguía y ya estaba encima de el, del susto el campesino tiró la bolsa de morocotas y desde entonces se dice que es el tesoro que guarda la laguna.
Gran parte de la vegetación que se observa en la laguna Mucubají son espeletia o como se le conoce frailejones, esta singular planta es muy velluda, y generalmente su temperatura es alta. Ella misma se protege ya que al morir una hoja no cae, si no, esta se mantiene para protegerse de las bajas temperaturas.
La familia es fundamental para estas experiencias, nada como una familia unida y disfrutar de toda la belleza natural.
Les presento a mi madre hermosa, la mujer por lo cual todo vale la pena.
Compartir esto con mi esposa @lamochilademaye, poder estar a su lado y deleitarnos de las maravillas que nos brinda la vida.
Pudimos caminar y ver numerosos paisajes parameros, eso sí con mucho frio en este increíble lugar.
Por fin llegamos al muelle de madera, donde se puede dar un vistazo a toda la laguna en un ángulo de 360°. ¡Es sublime!
Nos despedimos reflexionando sobre la vida, la oportunidad de poder apreciar tanta grandeza.
No te olvidaremos nunca laguna Mucubají por tratarnos con calidez ante tan bajas temperaturas, por abrigarnos con tu naturaleza y embriagarnos con tu encanto.
Cámara fotográfica: Nikon D3400