Rick Riordan está entre mis autores favoritos, y este libro definitivamente tiene su marca característica con ese humor sarcástico en sus personajes. La historia es lenta en su avance aunque no es algo raro ya que siendo el primer libro de la saga es una introducción a todo. Tiene sus puntos fuertes en las peleas y persecuciones y en el humor de las situaciones.
Me encanta la actitud tan afable de Magnus y la relación de amistad tan cercana entre Blitz y Hearth, Sam me desespera un poco con su reticencia pero me gusta como se lleva con Magnus. El hecho de que el esté muerto me tiene intrigada para las siguientes entregas y verificar si es posible algún tipo de relación romántica par Magnus. Por otro lado Gunilla es insoportable para mí, creí que podría ser mas comprensible cuando trató de darle "consejo" a Magnus pero su terquedad y juicio sesgado la vuelven ciega a la realidad y una molestia constante, ni siquiera el final me hizo cambiar de parecer sobre ella.
Esa última pelea que le da el cierre al libro si bien no fue lo que cualquiera esperaría del encuentro tan mencionado en el libro, hay que darle crédito porque es completamente diferente a lo que uno está acostumbrado debido a la naturaleza divina de Magnus, ¡el final con la apuesta y la conversación con Annabeth es de mis partes favoritas del libro! Y la situación de Randolph es algo que realmente no se me cruzó por la cabeza en ningún momento y de hecho me sorprendió.
En general es un libro que recomiendo porque a pesar de comenzar lento la trama es envolvente y da pie para algo prometedor en el siguiente libro.