Te odio.
Vida por vida
Empezaba a nacer ese sentimiento que jamás pensé podría sentir hacia aquella persona que tanto ame, sin darme cuenta se cambiaba el amor o empezó a desaparecer y se volvía en una ilusión de eses que tenemos al soñar y al despertar se va, el cariño también se había evaporado y al mirarte solo veía a alguien que no conocía, ¿te abre conocido realmente?.
Te odio, esa frase solo la repito en mi cabeza y ya ni siquiera duele, cuantas veces más gritaste a la cara que solo sacaba lo peor de ti y al hacerlo me hacías sentir una basura, una que se lanza al piso y se pisotea, algo que no es nada, en eso me volví para ti, en NADA.
¿Sabes porque te odio?, porque me odio a mi misma por aguantar tanto, por no haber gritado cuando me gritaba sin sentido, por haber defendido mi existencia de tus golpes, me odio por haber pintado de colores los moretones que tus golpes me dejaban y en silencio aguantaba sin decir nunca nada, me odio por no llorar al sentir dolor y me odio aún más por haberte amado.
La toxicidad de esa relación terminó hundiendo mi vida y haciéndola nada, eso soy ahora ya que mi personalidad se evaporó en sus manos y palabras ofensivas y llenas de desdén, ¿ayuda? jamás la pedí ya que suponía que todo cambiaría al saber que seríamos padres pero nuevamente estaba equivocada y sus celos acabaron con lo único que realmente amaba, me quito de por vida el ser madre ya que su paliza terminó con todo.
Entendí en ese momento que el amor ya era odio, no tan solo hacia él sino que también a mi por sumisa, que más podía hace si me habían criado de esa forma, la mujer atiende y el hombre ordena fue ahí que comprobé que la mujer es mucho más machista que el mismo hombre ¿no piensan lo mismo?, nos crían las mujeres haciéndonos creer que vinimos a servir a que será nuestro esposo y debemos acatar lo que digan sin replicar, que pensamiento más retrógrado.
Nunca planee lo que sucedió eso se los puedo jurar, estaba sentada con los zapatitos de mi bebé entre mis manos y solo ocurrió, no recuerdo que tomé o como lo hice pero allí está el desgraciado aquel tendido en el piso, creo que aún respira -TE ODIO-, fue la última frase le susurre luego de eso tomé las tijeras y cerrando los ojos se las clave una tras otra y otra vez, abrí los ojos y lo vi al fin dejaba de moverse y para asegurarme de que no lastimara a nadie más una última puñalada en su corazón.
Me odio saben, por ser una asesina pero al fin y al cabo él también lo fue y esto solo fue un ojo por ojo, diente por diente o para el caso sería vida por vida, este será mi secreto hasta que llegue el día y alguien se entere..
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